Mi experiencia de Contacto

Mi experiencia de ContactoEn el verano de 2012, como otros años decidimos pasar nuestras vacaciones familiares en Córdoba, más precisamente en Villa Giardino, Valle de Punilla.

Si bien el descanso era nuestra premisa, también deseábamos encontrarnos con la contactada Lina Castro, de quien ya habíamos hablado anteriormente en el sitio en una entrevista que realizo Patricia Sosa en el programa de radio Perros de la Calle (los invitamos a escuchar la nota completa desde aquí, ya que es muy rica en detalles).

Al llegar, busco información de contacto a través de su pagina web y la llamo por teléfono. Me atiende una señora muy amable, ella, y me comenta que no tenía ningún grupo formado, que debían ser más de tres y que la volviera a llamar al día siguiente. Insistí así por dos días, en los cuales no había grupo. Se me ocurrió entonces preguntarle si podía ir con mi grupo familiar (dos adultos y dos menores). Me dijo que sí, que no había problema y que nos encontrábamos a las 19hs del día siguiente.

Rogando que no lloviera, debo confesar que pasé bastante nervioso el día, ya que aunque uno asuma que es un superado en estos temas, el encontrarse con alguien que no conoce, que lo lleven a un descampado al borde del precipicio, con toda su familia y contactarse con extraterrestres no es cosa de todos los días.

Pero al llegar a la casa de Lina todos los miedos se disiparon. Con una actitud cordial, la que hasta por momentos parecía que la conocíamos de tiempo atrás, hizo que enseguida entabláramos conversación.

Mientras esperábamos que anocheciera, tuvimos una charla de mas de hora y media en la que nos relató acerca de quienes son estos seres, de donde vienen y cual es su misión aquí en la Tierra.
Mucha de esta información esta recopilada en este sitio, y en mi caso particular sirvió para confirmar por otra fuente más lo que vengo sosteniendo.

A grandes rasgos puedo contarles que la religión fue creada por seres humanos para poder hacer frente a una deidad superior, pero que el verdadero camino se encuentra dentro de cada uno. Que hay tres tipos de seres aparece de nosotros:

  1. Los terráqueos, que son justamente con quienes nos íbamos a contactar. Estos seres viven dentro de la tierra a 500km de profundidad en la legendaria ciudad de Erks (pueden buscar más información aquí).
  2. La segunda raza esta conformada por seres que conviven con nosotros y pueden materializarse cuando lo creen necesario. Nosotros los conocemos como los ángeles, ángeles de la guarda y en ciertos casos presentarse como Avatares como lo fue el caso de Jesús, Buda y otros más que has dejado una guía a seguir cuando el libre albedrío de la humanidad se descarrilaba.
  3. Por ultimo, la tercera raza son los extraterrestres propiamente dicho, los cuales provienen de distintos lugares como la Pleyades, que son los que más trabajan con nosotros. Hay otros grupos de extraterrestres que simplemente pasan por el planeta, extraen lo que necesitan y se van, sin afectarnos. En otros artículos me explayaré más sobre la charla ya que fue muy rica en información, tanto de quienes son estos seres como así también como proceder en nuestra vida cotidiana en las grandes ciudades, ya que tanto este como los años que se aproximan, habrá muchos cambios.

Dentro de estos grupos de seres, los intraterrenos cuya ciudad es Erks, para hacer el contacto deben estar dispuestos a conectarse, ya que como aquí nos reunimos, ellos también deben elegir quienes se contactaran con nosotros.

Al caer la noche finalmente emprendemos el viaje a nuestro destino: Cuchi-Corral, lugar que utilizan los apasionados del parapete para lanzarse al vacío y volar por las sierras.

Luego de un viaje de cuarenta minutos, llegamos hasta un emplazamiento en el cual debimos seguir a pie. Debo admitir que estábamos en medio de la nada, ya que en ese sector de las sierras no hay, salvo un par de casas a la vera de un lago al fondo del precipicio, nadie que nos ayude en caso de accidente.
Luego de unos cientos de metros, llegamos al emplazamiento desde el cual se lanzan los paracaidistas. Aquí Lina nos invitó a sentarnos mientras ella al pie del acantilado comenzaba con el canto de mantras para abrir el portal entre ambos mundos.

En esta parte es que comienza todo, ya que apenas ella comienza el ritual, quedamos envueltos en una especie de neblina que no nos dejaba prácticamente vernos los unos a los otros, y eso que estábamos a medio paso de distancia. Se había formado una atmósfera en la cual, y no por sensación solo mía, me sentía en otro plano. Olvidé mencionar que esa noche estaba de Luna Nueva, por lo que no se veía nada más que las estrellas y alguna que otra nube dispersa.

Luego de más o menos veinte minutos de mantras y cánticos, comienzan a aparecer por el horizonte luces de colores, de las cuales una resalaba por sobre las demás por tratarse de un triángulo formado por tres luces de colores variantes por momentos, las cuales reaccionaban a nuestra saludos titilando como si de un encuentro entre ambos mundos se tratara.

Después de estos comenzaron a aparecer lo que se da en llamar “luces inteligentes”, que son pequeñas luces blancas que aparecen muy cerca de nosotros como si de luciérnagas se tratara, pero con movimientos muy rápidos se desplazan por todos lados. Estas luces son enviadas por ellos para vernos de cerca como si se tratara de robots, ya que las naves si se acercan demasiado pueden afectarnos físicamente.

Pasada más o menos una hora de contacto, se decide cerrar el portal, tras lo cual, volvemos a quedar envueltos en medio de una nebulosa y lo que es más sorprendente, algunas de las estrellas que cuando llegamos estaban allí, comenzaron a moverse en el firmamento para luego desaparecer. Realmente sorprendente.

Esta experiencia fue realmente sobrecogedora, ya que por un lado el grupo que se formó fue con mi familia, y como dijo Lina, no hay casualidades sino causalidades. Son a las familias, y sobre todo a los niños del mañana que quieren llegar. Por otro lado, ese día por motivos políticos, no pude cargar el tanque de nafta y tenia solo para llegar pero no para volver. Encomendé entonces la experiencia a lo que dios quisiera, y por arte de magia al pasar por la ciudad de La Cumbre, caímos en la única estación de servicio en todo el Valle de Punilla que tenia nafta. Increíble.
También esa mañana se produjo en el cielo un fenómeno muy extraño en el Sol con dos aros, de los cuales el más externo era el arco iris. Aquí pueden ver un video y fotos del mismo.

Realmente creo que esta experiencia fue muy enriquecedora tanto para el espíritu como para el alma, y como en toda experiencia personal, depende de la fe de cada uno.

Joshua Lomax

Síguenos

Joshua Lomax

Escritor compulsivo, me dedico a los temas más diversos como la vida, espiritualidad, y en general todo lo que me rodea. Desde una pequeña idea comienzo una línea de pensamiento que luego ni yo se adonde me llevará. No soy psicólogo, sociólogo, ni profesional, pero lo que escribo lo escribo desde el corazón, por la única razón que lo viví en primera persona. Soy un tipo común como cualquier otro, pero que tiene la bendita posibilidad de frenar en este mundo acelerado y poder contemplar lo que me rodea. Espero que les agrade y comenten mis artículos. Gracias.
Síguenos

Publicado por en 16 febrero, 2014. Archivado en Objetos no identificados. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

6 Respuestas a Mi experiencia de Contacto

  1. Carlos Concitta Responder

    17 enero, 2018 en 16:30

    Se trata de unas pocas luces fijas a tierra (casas, mayormente) y unos pocos autos recorriendo el camino de tierra, que pasa por cierto por la mayoría de esas luces fijas. Todo ello, a unos 30 kilómetros de distancia desde el mirador de Cuchi Corral, en el valle. Se ve todas las noches lo mismo, sin necesidad de ningún guía, de ningún mantra, de ningún cántico, de ninguna plegaria, de ninguna historia rara y sin necesidad de pagar (como es el caso con muchos “profesionales” de la zona). Sólo una persona citadina enormemente crédula puede sorprenderse ante este espectáculo que es absolutamente normal y cotidiano para quienes vivimos en la serranía. Hay numerosos videos de crédulos en YouTube y en ellos se puede observar sin el menor problema lo que indico. Crecer no es sinónimo de creer, buscar el conocimiento no puede ser sinónimo de obstinarse en la ignorancia, abrir el corazón no puede implicar cerrar la mente… de lo contrario en vez de volvernos más y mejor que un mero homo sapiens nos volvemos todavía menos que eso.

    • Complots y Misterios Responder

      19 enero, 2018 en 18:56

      Hola Carlos. Concuerdo contigo en todo lo que decís. He ido varias veces y vi que efectivamente eran luces de automóviles. No se necesita de nadie para verlas. Incluso en una oportunidad fui con un telescopio y pude observar que eran los faros de los autos en la ruta.

      No obstante, la primera vez fue totalmente diferente. Todo fue como lo relaté en la nota. Desde la neblina al comienzo y al final de la apertura dimensional, a las estrellas que se movían tanto en el firmamento como en la ladera del Cuchi Corral, y más cosas que no puedo darle explicación.

      Yo creo en “se excéptico y después saca tus conclusiones”, pero en este caso, en lo que relata el artículo pasó y no tengo explicación.

  2. Belén Responder

    10 enero, 2018 en 13:56

    Hola que tal…no encuentro el contacto de Nina… serías tan amable de pasarme lo?
    O dime cómo buscar en Google. Muchas gracias.

  3. Ingrid Responder

    28 abril, 2015 en 13:01

    Hola, quisiera conectarme con la Señora Lina. Podrían facilitarme algún teléfono donde ubicarla? Desde ya muchas gracias y bendiciones.

    • Complots y Misterios Responder

      5 enero, 2016 en 0:01

      Hola Ingrid, gracias por participar. Sus datos están en Google. Saludos.

    • Belén Responder

      11 enero, 2018 en 9:31

      Hola que tal…conseguiste los datos de Lina?… por favor podrías pasármelos?. No puedo encontrarlos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *